Perlas de Tahití
Características de las perlas de Tahití
Color
Las perlas de Tahití presentan una amplia gama de colores naturales: negro, gris, verde, azul, violeta y combinaciones de estos tonos. Su color es el resultado de la combinación del color del cuerpo de la ostra y la composición del nácar. Son frecuentes los matices únicos, como el pavo real —mezcla de verde y bronce—, el plateado, el rosado o el púrpura.
Forma
Las perlas de Tahití pueden ser redondas, ovaladas, en forma de gota, barrocas —irregulares— o circulares, con uno o varios anillos. Aunque las redondas suelen ser las más valoradas, las formas irregulares también pueden ser muy bellas y únicas.
Tamaño
Normalmente son más grandes que las perlas Akoya y miden entre 8 mm y 18 mm. Las de más de 14 mm se consideran muy raras y valiosas.
Lustre y calidad
Las perlas de Tahití tienen un lustre profundo e intenso, a veces descrito como “metálico”. Se debe a la gruesa capa de nácar que se forma durante el cultivo. La calidad se evalúa según el lustre, la limpieza de la superficie, la forma, el color y el tamaño.
Origen y cultivo
Se cultivan en las lagunas de la Polinesia Francesa, especialmente en la región de Tahití, de donde procede su nombre. Su cultivo es un proceso exigente que puede durar varios años y requiere cuidados y conocimientos especializados.
Uso
Por su gran tamaño y color distintivo, son populares en joyería, especialmente en collares, pulseras, pendientes y anillos. Se buscan por su aspecto exótico y lujoso.


























